En 1926 el fotógrafo y cineasta experimental Man Ray realiza la pieza «Emak bakia». Había sido invitado a pasar el verano en la costa vascofrancesa y, de alguna manera, se trata de la película de sus vacaciones. Pero Ray no es turista más. Ligado al Dadaísmo y posteriormente al surrealismo, juega con la cámara, con el azar, con la luz y las imágenes. «Emak bakia» es una de los trabajos más libres que se hayan hecho nunca además de una de los pocas piezas de vanguardia histórica con título en euskera. Efectivamente, «emak bakia» significa en el euskera de la zonz, «déjame en paz» y es el nombre de la casa donde pasó el verano Ray.

Mucho más tarde, en 2012, el cineasta Oskar Alegria realiza su documental «La casa de Emak Bakia», una de las sorpresas más estimulantes de los últimos años, un homenaje a Ray, a la creación en general y al cine en particular.

 

Dejo dos enlaces. El primero a la obra de Ray y el segundo del trailer de Alegria.

Obra de Man Ray

Trailer de Oskar Alegria